Vampiro (V02)

Continuamos con la partida de Vampiro.

La partida

Continuamos donde la habíamos dejado el otro día: vestidos como monjes camino a Nueva York conduciendo un coche robado a un policía al que habíamos asesinado. Tras una serie de aventuras conseguimos por fin reunirnos con el último jugador y cambiarnos de ropa.

Ahora nuestra situación es delicada. Como expliqué, una de las premisas del juego es que no debemos romper la mascarada. Es decir, debemos desenvolvernos (y alimentarnos) sin dejar evidencia de la existencia de los vampiros… y nosotros llevamos ya dos cadáveres, uno de ellos de un policía, y hemos sido grabados; de hecho, aparecemos en las noticias (mal vamos).

Además, como vampiros debemos seguir unas normas de protocolo, entre las cuales está que, al llegar a una ciudad, debemos presentarnos a su príncipe vampírico, pero esto nos plantea varias dificultades. Para empezar, nos presentaremos ante él como vampiros novatos que han roto la mascarada y están siendo seguidos por los humanos. Por otra, el nuevo jugador es un mendigo amargado y resentido que odia a los nobles vampiros que dirigen la ciudad; está dispuesto a llevarnos hasta el Blue Note, un local de jazz donde se reúnen, pero parece poco dispuesto a ayudarnos mucho más allá.

Mi personaje

Bien, mi personaje (ya va siendo hora de que lo cuente) es Andreu, un reconocido arquitecto de Barcelona (en realidad no es original de ahí, pero es donde ha tenido éxito) que se encuentra en medio de un bache por un asunto turbio con la policía.

Como vampiro pertenezco al clan Ventrue, uno de los clanes que acostumbran a liderar las agrupaciones vampíricas. Entre mis debilidades se encuentra que no puedo alimentarme de cualquier tipo de sangre; en concreto, sólo puedo alimentarme de sangre de gente que este pasando necesidades. Los arquetipos que me definen son Bellaco como mi apariencia externa (me comporto como un malvado) y Arquitecto como mi verdadera naturaleza (trato de construir algo perdurable).

Mi intención como arquitecto, en principio, es tratar de lograr una alianza entre vampiros de clanes distintos: mis compañeros y yo, unidos por una necesidad común: saber qué nos ha ocurrido (supongo que mis compañeros son de otros clanes, aunque no puedo saberlo con certeza porque es una información que se supone que todos debemos ocultar).

Jugando a Trauma Unit (TU01)

Si la sesión anterior de Trauma Unit fue una primera toma de contacto que apenas se pudo llamar partida, esta segunda ya puede ser calificada de tal. Es cierto que todavía estaba más pendiente de las mecánicas del juego (p.e. la de combate), que cometí algunos errores al comparar la tirada con el criterio de éxito… pero fue todo mucho más fluido que en la anterior. En todo caso, todavía queda aprender a llevar un poco mejor el juego, así que probablemente la siguiente sesión sea también de ensayo e intentaré probar mecánicas nuevas (ninguno de ellos ha sido aún herido; habrá que hacer algo al respecto…).

Todavía sigo tirando de las misiones que trae el manual del juego. La verdad es que el manual está muy bien, con una descripción detallada del escenario, numerosos PNJs, y más de setenta misiones prediseñadas que me ahorran buena parte del trabajo de preparar las partidas. Al final acabaré diseñando mis propias misiones, supongo que más largas y un poco más enrevesadas que las que vienen en el manual, pero de momento voy a ir tirando de este material.

Las misiones

Se trataba de tres misiones en una misma zona de la ciudad en medio de una noche de perros.

Las misiones tenían un orden concreto, pero al principio de la sesión perdimos mucho tiempo poniendo al día las fichas; con esto de la cuarentena estamos jugando on-line y las fichas las llevamos con hojas de cálculo de Google, compartidas entre jugador y máster, así que todo es un poco más complicado y largo que cuando se juega en papel.

Por eso, como quería practicar la mecánica de combate, empecé por una misión que tenía pensada para el final y en la que sospechaba que se iba a liar… y no me equivoqué.

Emergencia 07: Colega, ¿dónde está mi coche?

Los jugadores debían ir a Highlands, una zona industrial con algunas industrias automovilísticas fuertes que aún no han sido deslocalizadas, pabellones vacíos, solares abandonados, talleres que reparan coches sin hacer preguntas y calles donde se realizan carreras ilegales.

La misión era atender a un cliente que ha sufrido un atraco. Él se encuentra bien, apenas unos moratones, pero tras ser atendido se marcha encargándoles la recuperación de su vehículo, cubierta por su póliza.

El vehículo se encontraba en un taller donde La Lauda, una de las PJs tenía unos conocidos. Ella quiso avisarlos yendo antes que sus compañeros, pero la actuación no resultó de mucho. Sus compañeros llegaron poco después (mosqueados porque se había ido sin dar explicaciones), no consiguió convencer a sus amigos y, sobre todo, nadie iba a poder conseguir convencer a los moteros atracadores de que devolvieran el dinero sin violencia.

La misión acabó en un baño de sangre en el que ninguno de los PJ resultó herido.

Emergencia 06: Con el agua al cuello

El cliente era el reverendo Johnson, un «hombre de Dios» que, junto con sus matones, controla el tráfico de droga y todas las actividades ilegales del barrio de Purity, habitado por afroamericanos y cercano a Higlands, a cuyas fábricas proporciona la mano de obra de menor cualificación.

La emergencia consistía en acudir con una bomba de achique para desaguar el sótano del fumadero de Las columnas, un lugar de consumo de drogas propiedad de Johnson.

Durante la emergencia tuvieron que entrar en el sótano inundado, reanimar (con éxito) a cuatro hombres de Johnson que habían quedado atrapados y ayudarle a evacuar las cajas con sus mercancías, el 50% de las cuales estaban cubiertas por la póliza.

El problema surgió cuando una de las cajas se desfondó revelando que su contenido era droga, ya que el reverendo no estaba cubierto por una cláusula de confidencialidad.

Los jugadores decidieron fingir no haber visto nada y ayudaron a Johnson a evacuar todas las cajas, más de lo que la póliza les obligaba, algo que Johnson apreció y tendrá en cuenta si vuelven a verse.

Emergencia 08: Tic tac

El cliente era el DPD, el Departamento de Policía de Detroit. En el barrio de Linwood (también cercano a Higlands a cuyas empresas proporciona mano de obra de cierta cualificación; personal con titulaciones profesionales, un nivel por encima de los habitantes de Purity) ha habido protestas por el posible cierre de las fábricas. La policía ha actuado duramente pero los protestantes han cargado y sobrepasado a la policía, que ha debido huir quedando atrás el agente Williams, un novato.

La misión consistía en recuperar el vehículo policial, así como el arma y los equipos de protección de Williams. El rescate del propio Williams sería positivamente valorado. Todo esto deberían hacerlo en un tiempo limitado, pues el DPD preparaba una nueva carga al barrio.

Hice que la llamada para esta actuación la recibieran cuando estaban todavía ayudando al reverendo Johnson. Habían acudido a la misión del reverendo sin (muchas) armas ni protecciones, ya que debía ser (y fue) una misión sencilla y sin violencia. Esta nueva misión era potencialmente peligrosa, pero era también importante que fuera rápida. Así pues, dejé a su valoración volver a por la base a por más armas y mejore protecciones o ir directos con el material del que disponían y ahorrar tiempo. Eligieron lo segundo.

No tuvieron problema en localizar el vehículo ni en repararlo, así como tampoco en localizar al propio Williams, siguiendo la señal de su citychip hasta un bar en el que había un grupo de gente armada.

Este grupo no dejó entrar a los PJs salvo a la médico, quien pudo curar a Williams y comprobar que el arma y su equipo se encontraban ahí.

Intentaron convencer al lider de las revueltas (Paul Temples, un profesos de Ciencias Políticas implicado en las reivindicaciones obreras) de que liberara a Williams, pero los dados no ayudaron. Lo que sí consiguieron fue llevarse su equipo, por lo que la acción será considerada exitosa de cara a la compañía.

Exterior del taller R&R, lugar de la Emergencia 07

Vampiro, la mascarada (V01)

Nuevo juego

De nuevo aprovechamos la cuarentena para empezar un nuevo juego de rol: Vampiro, la mascarada.

El juego tiene lugar en nuestro mundo y la premisa principal es muy simple:

La premisa principal del juego expresada de forma certera

Lo dicho: Los vampiros existen y los jugadores son vampiros.

Sobre esta premisa tan simple se construye un mundo en las sombras en el que antiguos clanes de vampiros han vigilado y controlado la historia de la humanidad desde los tiempos de Caín, el primer vampiro.

Cada clan tiene características distintas y un código de honor propio. Además, existen instituciones en las que participan los distintos clanes y una lucha oculta por el poder.

Una de las normas principales del juego es que la mascarada, la ilusión de que los vampiros no son reales, debe ser mantenida, por lo que las verdaderas características de los personajes deben ser ocultadas a los humanos a fin de no revelar el secreto de la propia existencia.

Además, existen ciertas reglas: cada PJ tiene dos arquetipos de comportamiento, uno es su verdadera esencia, que debe permanecer oculta, y otra es la que muestra al mundo. A diferencia de Warhammer, las recompensas no se otorgan por objetivos cumplidos, sino por la forma en que el jugador ha sabido interpretar a su personaje en base a esos dos arquetipos.

La primera sesión como vampiros

La primera sesión del juego consistió en la presentación de los personajes.

En realidad, la primera sesión no fue la primera. Antes de reunirnos a todos para jugar, el máster nos hizo dos partidas previas a cada uno de los jugadores por separado, en las cuales se nos dotaba de un pasado como humanos y una conversión a vampiros.

Tras estas sesiones previas, el máster nos desarraigó de nuestro entorno y nos reunió por primera vez (a todos menos a uno de los jugadores, que no podía quedar). Despertamos en un contenedor en un barco atracado en el puerto de Nueva York, donde se supone que tendrá lugar la aventura. Tras «desayunarnos» a un marinero chino, decidimos huir del barco para ir a la ciudad.

Como buena primera toma de contacto, nuestras acciones fueron chapuceras, nuestro manejo de las características de los personajes torpes, y nos llevó un par de horas de juego salir del barco, dejar atrás el vallado de la zona portuaria y robar un coche, dejando tras nosotros dos cadáveres con sospechosas mordeduras en el cuello, uno de ellos totalmente innecesario.

Pero bueno, todos los principios de juego son así, así que habrá que ver cómo resulta el juego.

En todo caso, es uno de los juegos de rol más conocidos, así que sin duda será entretenido.

Portada de «Vampiro, la mascarada»

Trauma Unit

Nuevo juego

Hemos comenzado un nuevo juego: Trauma Unit (TU). Es un juego de temática ciberpunk ambientado en el Detroit distópico de 2066.

Ciberpunk

No creo que sea necesario explicar las premisas del ciberpunk, pero por si acaso aquí van unas pinceladas:

El ciberpunk es un subgénero distópico dentro de la ciencia ficción que está ambientado en un futuro en el que la sociedad se ha degradado. Los Estados han perdido poder e influencia en favor de las grandes corporaciones, los servicios sociales se han privatizado y la brecha social entre ricos y pobres se ha agrandado.

Existe un gran desarrollo tecnológico: los ordenadores y las redes de datos son ubicuas, la tecnología médica se ha desarrollado al punto en que los ciberimplantes son algo rutinario, las IAs forman parte del día a día y existen multitud de pequeños accesorios electrónicos que acompañan a los usuarios.

De esta forma, el ciberpunk presenta una una fuerte dicotomía entre un gran avance tecnológico y un retroceso social.

A modo de referentes, estaríamos hablando del futuro imaginado en Blade Runner (Ridley Scott, 1982) o Neuromante (William Gibson, 1984). Ambas obras marcan el inicio del subgénero y sientan sus bases de forma definitiva casi desde el principio; poco más se ha añadido desde entonces, aunque el listado de obras que se enmarcan en él es amplio.

El juego

El juego tiene lugar en el Detroit de 2066. Es un Detroit muy similar al imaginado en Robocop (Paul Verhoeven, 1987) con algunos matices: la tecnología se ha actualizado a lo que es de esperar hoy en día (el juego ha actualizado el futuro), la policía ha sido sustituida por cuerpos de seguridad privados y existe una barrera física que separa el centro de la ciudad (reservado a las clases altas) del resto de la ciudad, donde el grueso de la población vive o subsiste en unas condiciones más o menos degradadas en función del barrio.

Los jugadores llevan una unidad de la compañía Trauma Unit, perteneciente a Omniservices. Son un grupo selecto de profesionales cuya función es ayudar, rescatar o salvar al abonado de la compañía que rompe su tarjeta reclamando asistencia.

Las misiones pueden ser de todo tipo: El abonado ha sufrido un disparo y debe ser llevado inmediatamente a un hospital, o su familia ha denunciado su desaparición y debe ser localizado, o su vivienda ha sido asaltada y debe ser extraído de forma segura, o el abonado ha muerto y deben reclamar a la familia sus prótesis cibernéticas, propiedad de la compañía… lo que sea en cada caso.

Por supuesto, sobre esta base las misiones se complican: el acceso al edificio puede serles vedada y no pueden justificar su necesidad de entrar por una cláusula de confidencialidad, el abonado se encuentra herido pero los asaltantes continúan en la casa y los PJs deben abatirlos…

Para hacer frente a estas misiones una unidad se compone de: médico, conductor, especialista en ciberimplantes y agente de seguridad.

Las misiones son rápidas. a diferencia de Warhammer, en el que una partida a veces se alarga dos sesiones, en Trauma Unit en una sesión se deberán jugar dos o tres misiones. La urgencia de los argumentos justifica la velocidad.

El juego tiene algunas diferencias significativas con Warhammer: El número de características cuantitativas que definen los PJs es menor y la mecánica del juego pretende depender menos de una tirada de dados que de las capacidades narrativas del máster o los jugadores. Así, cada característica o habilidad viene matizada por una frase corta, un aspecto que permite matizar dicha habilidad (no es lo mismo tener una puntuación baja en Forma Física con el aspecto «Fumo demasiado» que con «Problemas en las articulaciones»). Estos aspectos, además de matizar cómo se hace uso de la habilidad o característica, pueden ser activados por el jugador para forzar la trama comprando un punto de drama. Estos puntos de drama, además de para forzar el resultado de una situación, pueden servir para comprar cibermplantes, lo que a su vez permitirá modificar los aspectos relacionados con ese implante (p.e., comprar un implante de ojos artificiales permitirá cambiar el aspecto relacionado con la Percepción a «Ojo de halcón»).

La partida

Apenas se puede decir que sea una partida, ya que esta primera sesión (un par de misiones) ha sido un primer encuentro con el juego y estaba más atento a las mecánicas que a la partida en sí. De hecho, la próxima sesión volveremos a jugar en modo de prueba, ya que en las misiones que han jugado no ha habido combates ni daño, y son mecánicas que quiero probar antes de empezar a jugar «de verdad».

El libro del juego trae unas setenta misiones prediseñadas, por lo que no he creí necesario preparar las partidas. El juego me ha demostrado que sí, aunque sólo sea esbozando algunos escenarios y teniendo a mano PNJs (p.e.: durante una de las misiones hubo una persecución, la mecánica del juego marca que hay que comparar características del perseguidor y perseguido para decidir si el segundo escapa; al no tener un PNJ preparado no pude practicar esta mecánica).

En todo caso, parece un juego interesante que vamos a disfrutar.

Detroit en el año 2066, escenario en el que se desarrolla Trauma Unit

Resumen de las partidas de Warhammer

Si todo va según planeamos, pese a la cuarentena y las restricciones, pronto empezaremos dos nuevos juegos: Vampiro y Trauma Unit, así que las partidas de Warhammer serán menos frecuentes (tanto menos en cuanto a que, a medida que la cuarentena se relaje, volveremos al ritmo de un par de partidas al mes).

Por ese motivo, quizá convenga hacer un breve resumen de hasta dónde han llegado los PJs y en qué situación están.

PJs

Hace ya tiempo que hice un listado de los PJs. Entonces eran cinco PJs, cuatro nuevos tras la masacre de la tercera partida y un único superviviente de la primera.

La descripción de los trasfondos de cada PJ la hice en aquel listado pero, desde entonces, han evolucionado, han reunido puntos de experiencia y ahora tienen nuevas carreras:

  • Aran ahora es un salteador.
  • Briboin también es ahora salteador.
  • Corwin es ahora jefe proscrito.
  • Kaesar es ahora perista.

Además de esto, a raíz de las partidas por videoconferencia se pudo sumar un nuevo jugador, un amigo de mis tiempos de estudiante en Burgos del que ya he hablado. Si bien este jugador prefiere llevar luchadores enanos, le impuse un alquimista porque me facilitaba mucho enganchar su personaje al grupo, y por equilibrar el equipo (ya había un par de buenos luchadores pero ningún académico ni personaje con dotes mágicas).

Su PJ es Albert Burninghall, un alquimista que se sumó al grupo en la octava partida y dejaré que el propio jugador lo describa:

Hijo menor de uno de los alquimistas más prestigiosos de Altdorf y nacido bajo el nombre de Magnus Magnuson, me crié en el laboratorio de mi padre practicando con todo lo que estaba a mi alcance.

Viendo la destreza innata que tenía, mi padre fue fomentando mi trabajo en el laboratorio hasta que pude entrar en la universidad de alquimistas en la cual destaqué por mi buen hacer. Debido a mis cualidades, llamé la atención de Faustmann Schreiber, director de la universidad el cual me tomó a su cargo pese a tener ya un alumno bajo su tutela: Reiner Graveur. Reiner vio en mi cualidades que nunca había visto y comenzó a entablar una buena amistad conmigo. Aunque Reiner solía ser arisco con todos los que sobresalían en los estudios, me acogió bien y comenzamos una buena amistad.

Pasaron los años, me gradué y comencé a trabajar con mi padre. Reiner y yo habíamos fundado una Talenthaus en la que íbamos admitiendo gente de diversos gremios: ilusionistas, elementalistas, herreros rúnicos…

Un buen día, tras una reunión de la asociación, llegué a casa pálido y muy alterado; Reiner, siguiendo las instrucciones de Faustmann, había intentado convencerme de que me uniese a la secta «La mano púrpura» para transmutar objetos para el caos, a lo cual me opuse enérgicamente.

Viendo que había sido un títere en manos de Faustmann y Reiner, que la Talenthaus era una tapadera para reclutar fuerzas mágicas para el caos y que suponían una amenaza para mí y mi familia, mi familia y yo decidimos desaparecer y cambiarnos los nombres

Ahora estamos afincados en otra ciudad y bajo otra identidad.

La situación

Bien, a lo largo de las aventuras los PJ han descubierto dos misterios:

  • La existencia de unas criaturas antiguas de forma insectoide. Viven bajo las montañas en ciudades laberínticas muy antiguas y emplean a escarabajos gigantes (que evitan la plata) a modo de ejército. Parecen asociadas a algún tipo de magia y en declive, pues hay más ciudades abandonadas que habitadas.
  • La existencia de una forma de magia asociada a los sueños.

El primer misterio (las criaturas insectoides)me ha servido para un segundo arco argumental (sí, segundo, ahora explico el primero) relacionado con Griselda, una hechicera de Middenheim. En la cuarta partida consiguieron unos libros muy antiguos que sólo Griselda sabe leer y que les han llevado a investigar las ciudades de estas criaturas.

El segundo misterio (la magia de los sueños) abre un tercer arco argumental, una forma de magia que explorar, lo que les llevará a la biblioteca de Altdorf, capital del Imperio, en la próxima partida (cuando sea).

Este segundo misterio está muy relacionado con la existencia de Albert, el nuevo PJ. Como ya he dicho, un PJ académico abre posibilidades, en concreto, que el grupo pueda explorar aventuras relacionadas con la magia por si mismo, sin depender de Griselda.

El viaje a Altdorf permitiría unir la trama de este tercer arco argumental con el primero. Este primer arco está relacionado con Rosenkrantz, un mafioso de Altdorf para el que los PJs trabajaron en las primeras partidas, antes de conocer a Griselda, y a quien han dejado abandonado.

Así pues, los PJs vuelven a Altdorf, donde vive un mafioso para el que trabajaban y al que han dejado plantado buscando tesoros por su cuenta. La posibilidad de que al llegar a Altdorf sean identificados por los secuaces de Rosenkrantz y que esto los meta en un lío es tentadora.

Consecuencias

Otra cosa que ha cambiado: Al comienzo de las partidas de cuarentena dije que iban a ser partidas en las que los PJs no sufrirían consecuencias ni para bien ni para mal. Las heridas no se alargarían, no habría puntos de experiencia, el inventario no se alteraría… El motivo es que las fichas de los personajes están en mi casa y no sería posible a los jugadores cambiarlas (ni iba a ponerme yo a ello).

La solución ha sido emplear la aplicación de hojas de cálculo de Google para crear un modelo de ficha que cada jugador rellena y mantiene actualizada y compartida conmigo. Así, ahora los PJs pueden evolucionar, mejorar… o morir.

Hoja de personaje en la hoja de cálculo de Google

Pesadillas (WH10)

Montañas centrales

Previously…

La partida anterior terminó cuando los PJs huían de un valle en las Montañas Centrales perseguidos por los orcos.

Los PJs no lo sabían, pero los orcos estaban preparando su bajada a los valles cercanos, para asaltar sus poblados y practicar pillaje.

Esta partida comienza cuando una columna de orcos sorprende a los jugadores mientras duermen obligándolos a refugiarse en un valle en el que se ven mezclados en acontecimientos de índole mágica.

El escenario

El valle en el que se adentran se encuentra bajo el aura mágica de un personaje que duerme; el bosque entero refleja sus pesadillas. Así, aparecerán monstruos que sólo verán y atacarán a quienes sucumban a la magia de lugares concretos (cierto monumento, el cementerio…) o durante las guardias, de nuevo a quienes sucumban al sueño. En ambos casos, la caída bajo el influjo de las pesadillas viene determinada por el fracaso en una tirada contra la habilidad de Fuerza de Voluntad.

El soñador es un anciano que vive en un castillo en el extremo opuesto del valle. Como siempre, el castillo esconderá secretos que deberán encontrar.

Para evitar que huyan del valle y se salten la aventura hay también una vieja bruja encerrada en el valle que les dará algunas pistas y arañas gigantes que les impedirán salir aunque, de nuevo, atacarán sólo a quienes sucumban a la magia de la linde del bosque.

¿Qué pasó?

La verdad es que la partida fue bien. Me sorprendieron al principio, casi logran huir de los orcos corriendo delante de la columna y, después, sopesaron quedarse esperando a que pasaran de largo, pero supe bloquearles el paso y forzarles a entrar en el valle y hacerles entender que no era buena idea ir detrás de una horda de orcos en plena campaña de saqueos.

Se adentraron en el bosque, no intentaron huir (ahorrándose enfrentarse a las arañas gigantes), consiguieron no matar a la bruja (habría estado feo, trató de ayudarles), sobrevivieron (algunos más tocados que otros), mataron al soñador (lo que no era necesario) y consiguieron libros acerca de un tipo de magia especial relacionada con los sueños que me he inventado (y de la que no tengo pensado ningún detalle), pero fracasaron a la hora de encontrar los secretos del castillo.

Les he dicho varias veces que una cosa es lo que ven a simple vista (p.e. el contenido de un arcón) pero que para ver cosas como dobles fondos deben ejecutar una prueba de Registro. Se ve que es algo en lo que deberé insistir.

En todo caso, creo que fue una buena partida.

Y ahora a buscar una biblioteca

La siguiente partida será urbana. Como ya conté, tenemos jugador nuevo de tipo académico y han descubierto un nuevo tipo de magia en esta partida y saber que hay criaturas antiguas que siguen vivas en la anterior. En la siguiente partida acudirán a Aldorf, capital del Imperio (y hogar del bueno de Rosenkrantz, al que tienen olvidado desde la quinta partida) a consultar su biblioteca. ¡A ver qué les pasa!

Planos y guión de la partida

Como siempre, a continuación dejo los planos y el guión de la partida.

Valle en el que tiene lugar la aventura
El castillo
Varios PJs se enfrentan al doble malvado de uno de ellos, que sale del espejo

Cultura rolera

Me he encontrado en Xataka este artículo acerca de los comienzos de los juegos de rol.

Yo pensaba que el primer juego de rol fue Dragones y Mazmorras (D&D), creado por Gygax allá por los ’70… y, en cierto modo, lo fue, ya que fue el primer juego de rol comercializado con reglas claras y explícitas recogidas en un manual ordenado.

Pero Gygax no partía de vacío, y el artículo reivindica la figura de Dave Arneson (figura que yo desconocía) como creador de las bases de lo que Gygax usaría para crear D&D, si bien lo que Arneston tenía era más bien una colección de notas desordenadas de un juego que refundía ideas anteriores a partir de wargames previos.

Un artículo que merece la pena leer:

https://www.xataka.com/literatura-comics-y-juegos/casi-desconocida-apasionante-historia-quien-creo-realmente-dungeons-and-dragons

Devolviendo lo robado (WH09)

Montañas centrales

Una partida sin riesgos

Tras el fracaso de la partida anterior decidí hacer una partida más tradicional pero segura: Las indicaciones de Griselda llevarían a los PJs a una llanura en el interior de las Montañas Centrales donde había un dungeon que deberán explorar pero, en el lugar, se encontrarán con problemas.

Es el mismo esquema que la partida del valle de los gatos, pero también es un esquema que funciona y en el que era poco probable que me dieran problemas.

Además, esto me permitió reciclar algún elemento no usado en partidas anteriores, como la entrada tras la cascada del valle de los gatos.

La partida

La partida tenía dos ramas principales. Antes de llegar verían señales de que había habido un combate y, en caso de investigar, un PNJ les pediría ayuda para rescatar a los suyos, que habían sido secuestrados por los orcos. Si accedían, este PNJ les ayudaría a encontrar el dungeon.

En caso de que evitaran el lugar del combate o rehusaran ayudar al pobre PNJ, deberían investigar la llanura encontrando una serie de pistas que les llevarían al dungeon. En este segundo caso correrían el riesgo de encontrarse con patrullas de orcos.

Fueron buenos y ayudaron al PNJ, así que la partida transcurrió sin problemas por el camino corto: el PNJ cumplió su palabra, les ayudó a encontrar el dungeon, y la partida seguía con los PJs adentrándose en él y descubriendo que las criaturas que construyeron ese dungeon y otros que han explorado ya un par de veces están vivas, ¡existen! (Lo que abre nuevas posibilidades).

En el encuentro, las criaturas les han exigido el escarabajo de oro que Molotova llevaba desde hacía varias partidas. Con la devolución del objeto la maldición de la cicatriz de Molotova desaparece, así como el daño que produjera (pero no la cicatriz misma), cerrando este arco.

La partida termina con los PJs huyendo de los orcos tirando abajo un puente en el más puro estilo Indiana Jones y el templo maldito, lo que les ahorró un desagradable encuentro a la noche al retrasar a sus perseguidores.

Planos y guión de la partida

Como siempre, a continuación dejo el guión de la partida, en el que se incluyen los planos de la llanura, del dungeon y las pistas que les dio Griselda.

Combate contra cuatro orcos… y sí, son orcos, ¿alguien no lo ve claro?
Plano de la llanura
Uno de los planos del dungeon

Cariño, he encogido a los PJs (WH08)

Middenheim

Nuevo jugador

Como ya conté, la cuarentena de 2020 nos encerró en nuestras casas, pero eso no fue motivo para dejar de jugar así que, decidmos jugar on line y por videoconferencia. El caso es que el amigo que me dio materiales en Avilés, cuando vio que jugábamos on line quiso apuntarse así que… ¡tenemos jugador nuevo!: Albert Burninghall.

El principal problema era cómo engancharlo a la partida. Decidí que sería el alquimista al que Griselda enviaría a los demás jugadores para comprobar la pureza de la pieza recuperada en el valle de los gatos.

Esto, además, daba una posibilidad que me pareció muy interesante: hacer que los jugadores tuvieran información asimétrica e intereses contrapuestos, así que para empezar la partida, les puse a regatear precios entre ellos. ¿Fue muy cruel por mi parte poner al nuevo jugador, que no conoce al grupo, enfrentado al resto de jugadores? Quizá sí. ¿Me importa? Desde luego que no.

Reducidos

Durante la prueba de pureza la Piedra Bruja (el material del que estaba hecha la pieza a recuperar) hizo de las suyas y redujo a todos los PJs a una décima parte de su tamaño.

La solución al problema estaba en un hechizo que Albert podía conjurar, pero para el que necesitaba ingredientes que estaban en un sótano secreto que no quería que nadie conociera Así, la partida debería ser recorrer la casa hasta encontrar cómo entrar al sótano.

Partida fallida

Mi idea era que subieran al desván, donde daba el respiradero del sótano. Necesitarían cuerdas para el descenso, cuerdas que deberían recoger en otras estancias (p.e. hilo de bramante para atar cartas en el cajón del escritorio, hilo de costura en el cajón del armario ropero…) . Para dirigirlos por el buen camino contaba con la ayuda del gato, ratas, cucarachas y un búho que, además servirían para darle un poco de emoción al asunto.

Sin embargo, no conseguí que el gato les hiciera salir de la trastienda. De hecho, se libraron de él sin grandes problemas y lograron llegar hasta el resorte de la falsa biblioteca que escondía una puerta. Visto que habían acortado, decidí dejarles entrar por un agujero de ratas tras el fondo de la falsa biblioteca.

Visto en retrospectiva, me doy cuenta de que no había necesidad de facilitarles nada: la puerta era demasiado pesada para ellos y deberían encontrar otro camino, lo que les debería haber llevado al desván, a descubrir que necesitaban cuerda… y a seguir la partida que tenía pensada.

Una pena, porque había creado unos materiales muy bonitos con dibujos de las distintas estancias para que las recorrieran.

En resumen, una partida emocionante para la que, como máster, no estuve a la altura y resultó bastante decepcionante, sobre todo para lo que tenía pensado. 🙁

Planos y guión de la partida

A continuación dejo los planos y el guión de la partida. Los planos son los de la vivienda, con secciones y vistas de las estancias. Hay también descripciones de la vivienda con un breve inventario de lo que pueden emplear (podrían haber empleado).

Plano de la casa
Sección de la casa
Vista del desván con el hueco del respiradero en el suelo, a la izquierda

Comandos de guerra

Nuevo juego

Pues hemos aprovechado la cuarentena para empezar un nuevo juego: Comandos de guerra, un juego sobre la Segunda Guerra Mundial. Una de las jugadoras habituales es profesora de instituto y lo usa para enseñar el periodo a sus alumnos, así que ha decidido masterizarnos las partidas que usa en clase.

En la partida éramos soldados alemanes y una civil checa que debían averiguar qué estaban tramando los serbios en el Danubio.

Conseguimos infiltrarnos detrás de las líneas enemigas y, tras dividir el grupo, logramos averiguar que lo que pretendían eran arrojar bloques de hormigón para reducir el calado del río e impedir que fuera empleado por los alemanes como vía de transporte.

Fue una primera partida en la que, lo más importante, era ir tomando contacto con el juego, así que la máster fue bastante amable y generosa, sobre todo teniendo en cuenta el desastre de misión que planificamos.

Pese a todo, conseguimos averiguar las intenciones de los serbios y avisar a tiempo a nuestro ejército para que la Luftwaffe hiciera su trabajo y destruyera las instalaciones serbias.

El nuevo juego
Jugando la partida on line