Resumen de las partidas de Warhammer

Si todo va según planeamos, pese a la cuarentena y las restricciones, pronto empezaremos dos nuevos juegos: Vampiro y Trauma Unit, así que las partidas de Warhammer serán menos frecuentes (tanto menos en cuanto a que, a medida que la cuarentena se relaje, volveremos al ritmo de un par de partidas al mes).

Por ese motivo, quizá convenga hacer un breve resumen de hasta dónde han llegado los PJs y en qué situación están.

PJs

Hace ya tiempo que hice un listado de los PJs. Entonces eran cinco PJs, cuatro nuevos tras la masacre de la tercera partida y un único superviviente de la primera.

La descripción de los trasfondos de cada PJ la hice en aquel listado pero, desde entonces, han evolucionado, han reunido puntos de experiencia y ahora tienen nuevas carreras:

  • Aran ahora es un salteador.
  • Briboin también es ahora salteador.
  • Corwin es ahora jefe proscrito.
  • Kaesar es ahora perista.

Además de esto, a raíz de las partidas por videoconferencia se pudo sumar un nuevo jugador, un amigo de mis tiempos de estudiante en Burgos del que ya he hablado. Si bien este jugador prefiere llevar luchadores enanos, le impuse un alquimista porque me facilitaba mucho enganchar su personaje al grupo, y por equilibrar el equipo (ya había un par de buenos luchadores pero ningún académico ni personaje con dotes mágicas).

Su PJ es Albert Burninghall, un alquimista que se sumó al grupo en la octava partida y dejaré que el propio jugador lo describa:

Hijo menor de uno de los alquimistas más prestigiosos de Altdorf y nacido bajo el nombre de Magnus Magnuson, me crié en el laboratorio de mi padre practicando con todo lo que estaba a mi alcance.

Viendo la destreza innata que tenía, mi padre fue fomentando mi trabajo en el laboratorio hasta que pude entrar en la universidad de alquimistas en la cual destaqué por mi buen hacer. Debido a mis cualidades, llamé la atención de Faustmann Schreiber, director de la universidad el cual me tomó a su cargo pese a tener ya un alumno bajo su tutela: Reiner Graveur. Reiner vio en mi cualidades que nunca había visto y comenzó a entablar una buena amistad conmigo. Aunque Reiner solía ser arisco con todos los que sobresalían en los estudios, me acogió bien y comenzamos una buena amistad.

Pasaron los años, me gradué y comencé a trabajar con mi padre. Reiner y yo habíamos fundado una Talenthaus en la que íbamos admitiendo gente de diversos gremios: ilusionistas, elementalistas, herreros rúnicos…

Un buen día, tras una reunión de la asociación, llegué a casa pálido y muy alterado; Reiner, siguiendo las instrucciones de Faustmann, había intentado convencerme de que me uniese a la secta «La mano púrpura» para transmutar objetos para el caos, a lo cual me opuse enérgicamente.

Viendo que había sido un títere en manos de Faustmann y Reiner, que la Talenthaus era una tapadera para reclutar fuerzas mágicas para el caos y que suponían una amenaza para mí y mi familia, mi familia y yo decidimos desaparecer y cambiarnos los nombres

Ahora estamos afincados en otra ciudad y bajo otra identidad.

La situación

Bien, a lo largo de las aventuras los PJ han descubierto dos misterios:

  • La existencia de unas criaturas antiguas de forma insectoide. Viven bajo las montañas en ciudades laberínticas muy antiguas y emplean a escarabajos gigantes (que evitan la plata) a modo de ejército. Parecen asociadas a algún tipo de magia y en declive, pues hay más ciudades abandonadas que habitadas.
  • La existencia de una forma de magia asociada a los sueños.

El primer misterio (las criaturas insectoides)me ha servido para un segundo arco argumental (sí, segundo, ahora explico el primero) relacionado con Griselda, una hechicera de Middenheim. En la cuarta partida consiguieron unos libros muy antiguos que sólo Griselda sabe leer y que les han llevado a investigar las ciudades de estas criaturas.

El segundo misterio (la magia de los sueños) abre un tercer arco argumental, una forma de magia que explorar, lo que les llevará a la biblioteca de Altdorf, capital del Imperio, en la próxima partida (cuando sea).

Este segundo misterio está muy relacionado con la existencia de Albert, el nuevo PJ. Como ya he dicho, un PJ académico abre posibilidades, en concreto, que el grupo pueda explorar aventuras relacionadas con la magia por si mismo, sin depender de Griselda.

El viaje a Altdorf permitiría unir la trama de este tercer arco argumental con el primero. Este primer arco está relacionado con Rosenkrantz, un mafioso de Altdorf para el que los PJs trabajaron en las primeras partidas, antes de conocer a Griselda, y a quien han dejado abandonado.

Así pues, los PJs vuelven a Altdorf, donde vive un mafioso para el que trabajaban y al que han dejado plantado buscando tesoros por su cuenta. La posibilidad de que al llegar a Altdorf sean identificados por los secuaces de Rosenkrantz y que esto los meta en un lío es tentadora.

Consecuencias

Otra cosa que ha cambiado: Al comienzo de las partidas de cuarentena dije que iban a ser partidas en las que los PJs no sufrirían consecuencias ni para bien ni para mal. Las heridas no se alargarían, no habría puntos de experiencia, el inventario no se alteraría… El motivo es que las fichas de los personajes están en mi casa y no sería posible a los jugadores cambiarlas (ni iba a ponerme yo a ello).

La solución ha sido emplear la aplicación de hojas de cálculo de Google para crear un modelo de ficha que cada jugador rellena y mantiene actualizada y compartida conmigo. Así, ahora los PJs pueden evolucionar, mejorar… o morir.

Hoja de personaje en la hoja de cálculo de Google

Pesadillas (WH10)

Montañas centrales

Previously…

La partida anterior terminó cuando los PJs huían de un valle en las Montañas Centrales perseguidos por los orcos.

Los PJs no lo sabían, pero los orcos estaban preparando su bajada a los valles cercanos, para asaltar sus poblados y practicar pillaje.

Esta partida comienza cuando una columna de orcos sorprende a los jugadores mientras duermen obligándolos a refugiarse en un valle en el que se ven mezclados en acontecimientos de índole mágica.

El escenario

El valle en el que se adentran se encuentra bajo el aura mágica de un personaje que duerme; el bosque entero refleja sus pesadillas. Así, aparecerán monstruos que sólo verán y atacarán a quienes sucumban a la magia de lugares concretos (cierto monumento, el cementerio…) o durante las guardias, de nuevo a quienes sucumban al sueño. En ambos casos, la caída bajo el influjo de las pesadillas viene determinada por el fracaso en una tirada contra la habilidad de Fuerza de Voluntad.

El soñador es un anciano que vive en un castillo en el extremo opuesto del valle. Como siempre, el castillo esconderá secretos que deberán encontrar.

Para evitar que huyan del valle y se salten la aventura hay también una vieja bruja encerrada en el valle que les dará algunas pistas y arañas gigantes que les impedirán salir aunque, de nuevo, atacarán sólo a quienes sucumban a la magia de la linde del bosque.

¿Qué pasó?

La verdad es que la partida fue bien. Me sorprendieron al principio, casi logran huir de los orcos corriendo delante de la columna y, después, sopesaron quedarse esperando a que pasaran de largo, pero supe bloquearles el paso y forzarles a entrar en el valle y hacerles entender que no era buena idea ir detrás de una horda de orcos en plena campaña de saqueos.

Se adentraron en el bosque, no intentaron huir (ahorrándose enfrentarse a las arañas gigantes), consiguieron no matar a la bruja (habría estado feo, trató de ayudarles), sobrevivieron (algunos más tocados que otros), mataron al soñador (lo que no era necesario) y consiguieron libros acerca de un tipo de magia especial relacionada con los sueños que me he inventado (y de la que no tengo pensado ningún detalle), pero fracasaron a la hora de encontrar los secretos del castillo.

Les he dicho varias veces que una cosa es lo que ven a simple vista (p.e. el contenido de un arcón) pero que para ver cosas como dobles fondos deben ejecutar una prueba de Registro. Se ve que es algo en lo que deberé insistir.

En todo caso, creo que fue una buena partida.

Y ahora a buscar una biblioteca

La siguiente partida será urbana. Como ya conté, tenemos jugador nuevo de tipo académico y han descubierto un nuevo tipo de magia en esta partida y saber que hay criaturas antiguas que siguen vivas en la anterior. En la siguiente partida acudirán a Aldorf, capital del Imperio (y hogar del bueno de Rosenkrantz, al que tienen olvidado desde la quinta partida) a consultar su biblioteca. ¡A ver qué les pasa!

Planos y guión de la partida

Como siempre, a continuación dejo los planos y el guión de la partida.

Valle en el que tiene lugar la aventura
El castillo
Varios PJs se enfrentan al doble malvado de uno de ellos, que sale del espejo

Cultura rolera

Me he encontrado en Xataka este artículo acerca de los comienzos de los juegos de rol.

Yo pensaba que el primer juego de rol fue Dragones y Mazmorras (D&D), creado por Gygax allá por los ’70… y, en cierto modo, lo fue, ya que fue el primer juego de rol comercializado con reglas claras y explícitas recogidas en un manual ordenado.

Pero Gygax no partía de vacío, y el artículo reivindica la figura de Dave Arneson (figura que yo desconocía) como creador de las bases de lo que Gygax usaría para crear D&D, si bien lo que Arneston tenía era más bien una colección de notas desordenadas de un juego que refundía ideas anteriores a partir de wargames previos.

Un artículo que merece la pena leer:

https://www.xataka.com/literatura-comics-y-juegos/casi-desconocida-apasionante-historia-quien-creo-realmente-dungeons-and-dragons

Devolviendo lo robado (WH09)

Montañas centrales

Una partida sin riesgos

Tras el fracaso de la partida anterior decidí hacer una partida más tradicional pero segura: Las indicaciones de Griselda llevarían a los PJs a una llanura en el interior de las Montañas Centrales donde había un dungeon que deberán explorar pero, en el lugar, se encontrarán con problemas.

Es el mismo esquema que la partida del valle de los gatos, pero también es un esquema que funciona y en el que era poco probable que me dieran problemas.

Además, esto me permitió reciclar algún elemento no usado en partidas anteriores, como la entrada tras la cascada del valle de los gatos.

La partida

La partida tenía dos ramas principales. Antes de llegar verían señales de que había habido un combate y, en caso de investigar, un PNJ les pediría ayuda para rescatar a los suyos, que habían sido secuestrados por los orcos. Si accedían, este PNJ les ayudaría a encontrar el dungeon.

En caso de que evitaran el lugar del combate o rehusaran ayudar al pobre PNJ, deberían investigar la llanura encontrando una serie de pistas que les llevarían al dungeon. En este segundo caso correrían el riesgo de encontrarse con patrullas de orcos.

Fueron buenos y ayudaron al PNJ, así que la partida transcurrió sin problemas por el camino corto: el PNJ cumplió su palabra, les ayudó a encontrar el dungeon, y la partida seguía con los PJs adentrándose en él y descubriendo que las criaturas que construyeron ese dungeon y otros que han explorado ya un par de veces están vivas, ¡existen! (Lo que abre nuevas posibilidades).

En el encuentro, las criaturas les han exigido el escarabajo de oro que Molotova llevaba desde hacía varias partidas. Con la devolución del objeto la maldición de la cicatriz de Molotova desaparece, así como el daño que produjera (pero no la cicatriz misma), cerrando este arco.

La partida termina con los PJs huyendo de los orcos tirando abajo un puente en el más puro estilo Indiana Jones y el templo maldito, lo que les ahorró un desagradable encuentro a la noche al retrasar a sus perseguidores.

Planos y guión de la partida

Como siempre, a continuación dejo el guión de la partida, en el que se incluyen los planos de la llanura, del dungeon y las pistas que les dio Griselda.

Combate contra cuatro orcos… y sí, son orcos, ¿alguien no lo ve claro?
Plano de la llanura
Uno de los planos del dungeon

Cariño, he encogido a los PJs (WH08)

Middenheim

Nuevo jugador

Como ya conté, la cuarentena de 2020 nos encerró en nuestras casas, pero eso no fue motivo para dejar de jugar así que, decidmos jugar on line y por videoconferencia. El caso es que el amigo que me dio materiales en Avilés, cuando vio que jugábamos on line quiso apuntarse así que… ¡tenemos jugador nuevo!: Albert Burninghall.

El principal problema era cómo engancharlo a la partida. Decidí que sería el alquimista al que Griselda enviaría a los demás jugadores para comprobar la pureza de la pieza recuperada en el valle de los gatos.

Esto, además, daba una posibilidad que me pareció muy interesante: hacer que los jugadores tuvieran información asimétrica e intereses contrapuestos, así que para empezar la partida, les puse a regatear precios entre ellos. ¿Fue muy cruel por mi parte poner al nuevo jugador, que no conoce al grupo, enfrentado al resto de jugadores? Quizá sí. ¿Me importa? Desde luego que no.

Reducidos

Durante la prueba de pureza la Piedra Bruja (el material del que estaba hecha la pieza a recuperar) hizo de las suyas y redujo a todos los PJs a una décima parte de su tamaño.

La solución al problema estaba en un hechizo que Albert podía conjurar, pero para el que necesitaba ingredientes que estaban en un sótano secreto que no quería que nadie conociera Así, la partida debería ser recorrer la casa hasta encontrar cómo entrar al sótano.

Partida fallida

Mi idea era que subieran al desván, donde daba el respiradero del sótano. Necesitarían cuerdas para el descenso, cuerdas que deberían recoger en otras estancias (p.e. hilo de bramante para atar cartas en el cajón del escritorio, hilo de costura en el cajón del armario ropero…) . Para dirigirlos por el buen camino contaba con la ayuda del gato, ratas, cucarachas y un búho que, además servirían para darle un poco de emoción al asunto.

Sin embargo, no conseguí que el gato les hiciera salir de la trastienda. De hecho, se libraron de él sin grandes problemas y lograron llegar hasta el resorte de la falsa biblioteca que escondía una puerta. Visto que habían acortado, decidí dejarles entrar por un agujero de ratas tras el fondo de la falsa biblioteca.

Visto en retrospectiva, me doy cuenta de que no había necesidad de facilitarles nada: la puerta era demasiado pesada para ellos y deberían encontrar otro camino, lo que les debería haber llevado al desván, a descubrir que necesitaban cuerda… y a seguir la partida que tenía pensada.

Una pena, porque había creado unos materiales muy bonitos con dibujos de las distintas estancias para que las recorrieran.

En resumen, una partida emocionante para la que, como máster, no estuve a la altura y resultó bastante decepcionante, sobre todo para lo que tenía pensado. 🙁

Planos y guión de la partida

A continuación dejo los planos y el guión de la partida. Los planos son los de la vivienda, con secciones y vistas de las estancias. Hay también descripciones de la vivienda con un breve inventario de lo que pueden emplear (podrían haber empleado).

Plano de la casa
Sección de la casa
Vista del desván con el hueco del respiradero en el suelo, a la izquierda

Comandos de guerra

Nuevo juego

Pues hemos aprovechado la cuarentena para empezar un nuevo juego: Comandos de guerra, un juego sobre la Segunda Guerra Mundial. Una de las jugadoras habituales es profesora de instituto y lo usa para enseñar el periodo a sus alumnos, así que ha decidido masterizarnos las partidas que usa en clase.

En la partida éramos soldados alemanes y una civil checa que debían averiguar qué estaban tramando los serbios en el Danubio.

Conseguimos infiltrarnos detrás de las líneas enemigas y, tras dividir el grupo, logramos averiguar que lo que pretendían eran arrojar bloques de hormigón para reducir el calado del río e impedir que fuera empleado por los alemanes como vía de transporte.

Fue una primera partida en la que, lo más importante, era ir tomando contacto con el juego, así que la máster fue bastante amable y generosa, sobre todo teniendo en cuenta el desastre de misión que planificamos.

Pese a todo, conseguimos averiguar las intenciones de los serbios y avisar a tiempo a nuestro ejército para que la Luftwaffe hiciera su trabajo y destruyera las instalaciones serbias.

El nuevo juego
Jugando la partida on line

¡Cuarentena…!, en el valle de los gatos (WH07)

Montañas centrales, un lugar peligroso y el escenario de la séptima partida

En los días de la Cuarentena

Durante la cuarentena del coronavirus de 2020 se prohibió el desplazamiento de las personas salvo causa justificada. De forma difícil de comprender, para las Autoridades una partida de rol no es una causa justificada, así que hubo que recurrir a la videoconferencia, idea que surgió a raíz de un tweet de Álex de la Iglesia.

Dado que las fichas de los personajes están en mi casa y los jugadores no pueden hacer modificaciones ni anotaciones en ellas, decidí que durante estas partidas la situación de los personajes no variaría como consecuencia de lo ocurrido en la partida; es decir:

  • Los tesoros y objetos que encontraran, no los conservarían en siguientes partidas.
  • Las heridas que sufrieran se limitarían a esta partida y, si morían, en la siguiente partida seguirían vivos.
  • En principio partirían de la situación de la Partida 6. (aunque me reservo la posibilidad de hacerles salir de donde me convenga).

Otro punto importante es que mis jugadores no tienen dados propios, así que he decidido evitar el lanzamiento de dados para determinar el resultado de las acciones. Así que será generoso que los jugadores decidan las acciones de sus respectivos PJs.

Dadas las características de estas partidas, me permití emplear en ellas un tono más desenfadado, así que esta va de gatos.

La partida

La partida empieza donde dejamos la partida anterior: en la sexta partida los jugadores entregaron aGriselda, una hechicera de Middenheim, unos libros que habían encontrado y que sólo ella puede leer. En ellos hay un listado de posibles tesoros escondidos en las Montañas Centrales (un mal sitio, bosques oscuros, animales salvajes, monstruos, salteadores…). Ellos consiguen los tesoros y Griselda les hace mejor precio que un perista (ella conoce el valor mágico de los objetos).

Esta partida iba de recuperar una estatuilla de Piedra Bruja de un templo en un valle perdido. Pero las circunstancias del valle han cambiado. En él había una aldea y, años atrás, uno de sus habitantes descubrió el templo y la estatuilla. Lo que ocurre es que la Piedra Bruja produce mutaciones en quien la maneja de forma descuidada… en este caso mutaron los gatos de la aldea, que se volvieron inteligentes y telépatas, e hicieron que los niños mataran a sus mayores. Ahora, los gatos dominan el valle, y tienen toda la intención de mantenerlo apartado del mundo y de hacer que los niños maten a todo extranjero que cruce el collado que da acceso.

Pero todo esto, por supuesto, los jugadores no lo saben. Todo lo que averiguan en una aldea al pie de las montañas es que, cada cierto tiempo, un grupo de niños baja de las montañas con productos que canjean por cascabeles y conservas de pescado.

¿Qué pasó?

Pues la verdad es que fue bastante bien. Reconozco que en esta partida no planifiqué un guión, me limité a plantear el escenario y dejar que los jugadores se desenvolvieran en él. Sí que me planteé darles un susto enfrentándolos a una horda de niños que les llevaran a cruzar el río (los niños no los seguirían porque a los gatos que los acompañan y dominan no les gusta el agua), pero parece que mis jugadores, cuando se entabla en batalla entran en modo berserker y no saben huir… así que hubo que cambiar de estrategia.

En todo caso, llegaron al poblado donde estaba la estatuilla y se metieron en la antigua herrería donde los gatos guardaban su leche, queso, cascabeles y, sí, la estatuilla. Para huir le pegaron fuego al pueblo (bueno, al granero), que esta vez sí era la salida adecuada y llegaron a encontrar las ruinas del templo, pero no entraron en él.

Así que partida exitosa. Tan sólo me queda el resquemor de que les había preparado un dungeon con varias entradas, una de ellas a través de una cueva escondida tras una cascada, y no la encontraron. Supongo que lo reciclaré en otra partida.

Planos y guión de la partida

Jugando por videoconferencia
El valle de los gatos, un destino poco recomendable
Cueva tras la cascada que no visitaron

Las calles de Middenheim II (WH06)

Middenheim, lugar de la sexta partida

Por fin, tras varios meses sin poder quedar (es difícil coordinar las agendas de media docena de adultos; crecer es una trampa: ¡no lo hagáis!) hemos podido, por fin, terminar la sexta partida.

A grandes rasgos, tenían que robar un objeto en el local «Los dientes rotos», de Herrena, en concreto, una mano de mono que quería Griselda, una bruja a la que han acudido para que les traduzca unos libros que obtuvieron en la cuarta partida.

Tenían varias opciones para entrar al local: por las alcantarillas, forzando una ventana… como máster me limitaba a poner el escenario y ellos debían trabajarse el asalto.

La verdad es que me gustó cómo lo hicieron: los dos enanos se las arreglaron para que en el templo de Grugni les permitieran el acceso a los túneles de la subciudad y el resto se las arregló para colarse en el local esperando que los enanos se encargaran de los guardias. Reconozco que no concretaron muy bien cómo coordinar el ataque, pero sea, lo hicieron bien.

Tras esto han conseguido una cierta cantidad de dinero, habilidades nuevas, algunos podido avanzar sus PJs… y han sobrevivido… aunque el enano gladiador ha perdido todos sus puntos de destino (tengo que darle una vuelta a esto; si consigue una gesta mínimamente heroica les regalaré uno).

Por otra parte, hay un nuevo PNJ para encargarles misiones: Griselda. Así, tienen a Rosenkrantz de Altdorf para misiones más urbanas (ladrones, bandas…) y a Griselda para misiones de búsqueda de tesoros (dungeons). Les he preguntado qué tipo de aventura prefieren para la próxima partida y se han decantado por las segundas… pero eso será más adelante; antes tenemos que probar un nuevo juego.

«Dientes rotos», el local de Herrena donde se encontraba la mano de mono que quería la bruja Griselda.

No todo es rol

Aunque la sexta partida quedó a medias, dos de los jugadores no podían venir a jugar (cosas de ser adultos; nada bueno sale de ello), así que los demás decidimos quedar para probar otros dos juegos: Moon y Terraforming Mars.

Para todos era la primera vez que jugábamos a estos juegos, así que no llegamos a completar ninguna partida; era más bien ver qué pinta tenían y, la verdad, es que estaban bastante bien.

Moon

Es un juego relativamente sencillo (aunque jugamos en modo colaborativo, compitiendo entre jugadores debe ser un juego bastante puñetero). La premisa es que llevamos el ordenador de la misión Apolo camino a la Luna, y debemos realizar operaciones antes de que se completen los turnos de juego. Esto aparte, la mecánica del juego consiste en obtener un número en binario a partir de otros números disponibles en la memoria del ordenador empleando operaciones en binario y operaciones con puertas lógicas. Algo más sencillo de lo que parece, pero aún así hay que saberse qué hace una puerta OR, o una XNOR, o una NAND… aunque parezca lo contrario, es muy entretenido.

Moon, realizando operaciones lógicas en binario para llevar al Apolo a la Luna

Terraforming Mars

Es bastante, bastante más complicado. Es un juego de tablero en el que hay que terraformar Marte (obvio). Se dispone de cartas que habilitan realizar misiones parciales. En estas misiones se gastan recursos, pero también se obtienen medios de producción de recursos. También se pueden colocar «losetas» sobre el planeta, parcelas en las que se realiza una acción (obtener un acuífero, fundar una ciudad, crear un bosque…) que cuestan recursos pero otorgan medios de producción de recursos. Algunas acciones varían el entorno del planeta (aumentan la temperatura o la proporción de óxígeno). Al final del juego (al que no llegamos, es demasiado complicado para empezar) se puntúan las acciones realizadas, primando más a quien más ha favorecido la terraformación del planeta.

Terraforming Mars, un juego con mucha miga

En resumen: Dos juegos muy distintos y muy interesantes. Ha estado bien probarlos y estaría bien jugarlos un poco más para aprender las reglas (sobre todo Terraforming Mars era muy complicado), aunque reconozco que a mí me sigue gustando más el rol.

Pan de los enanos… (más o menos)

Para estrenar el horno de mi nuevo antro decidí preparar un bizcocho.

La verdad es que no sé por qué no se me ha ocurrido antes: es fácil, sencillo, y queda genial. La receta la he sacado de aquí y es insultántemente fácil:

Ingredientes:

  • 3 huevos
  • 1 yogur de limón (1 medida)
  • 1 medida de aceite de oliva
  • 2 medidas de azúcar (la receta dice que blanco, yo uso moreno, que es el que tengo en casa)
  • 3 medidas de harina de trigo
  • 1 sobre de levadura química
  • 1 ralladura de medio limón
  • 1 pizca de sal
  • (Opcional: nueces o lo que sea)

Elaboración

  1. Mezclar bien los huevos y el azúcar, y batir bien evitando que queden grumos.
  2. Añadir el aceite, el yogur y la ralladura del limón, y batir bien evitando que queden grumos.
  3. Pasar la harina por un colador para que quede fina y sin grumos.
  4. Añadir la harina, la levadura y la sal, de nuevo batiendo bien para que no queden grumos.
  5. En este punto (opcional), he añadido nueces.
  6. Untar de margarina las paredes del molde y embadurnarlas de harina para que no se pegue el bizcocho.
  7. Hornear 40 minutos a 180º C.

Sobre el horneado

En mi caso he puesto el horno a precalentar a 180º C cuando iba por el punto 4 y lo he horneado 40 minutos a esa temperatura. Queda perfecto, pero cada horno es distinto, así que cada uno tendrá que hacer sus pruebas.

El truco que dan siempre es clavar un cuchillo en la masa y ver si sale limpio o si lleva materia adherida (nota: limpio del todo no va a salir, un poco de grasilla siempre va a tener, se trata de que no lleve masa pegada).

Fotos

Los ingredientes
Ya está hecha la masa (notar el color que le da el azúcar moreno) y engrasado el molde, a estas alturas ya debería estar el horno caliente
40 minutos a 180º C
El resultado (si está oscurito no es porque se me haya churruscado, es el azúcar moreno que le da ese color)
Bueno, sí… hay que fregar